Es la primera vez que tardo más de media hora para despertar.
La escena mas cómoda que se puedan imaginar, Martín abrazándome y yo abrazando una almohada, afuera, lloviendo a cantaros, silencio. Literalmente, me vistió él (al decir me vistió me refiero a me puso los zapatos) porque la señorita no podía ni abrir los ojos. Baje sin mis cosas, y ya cuando venía para acá se me ocurrió pensar -y mi bolsa?-.
Con todos esos por menores, (venía dormida señores!, y ya había pasado media hora) llegue a mi casa sana y salva, y ahora no me quiero dormir, que cuentan las ovejas para dormirse?.
Ok, estar embarazada es lo mas bello que me ha pasado, aunque a veces, quiero regresar el tiempo, todavía. No para no tenerlo, si no para que se tardará un poquito más en llegar. Aún así creo que este bebé llego a mi vientre por algo, 10 días después de los fértiles, si te hace pensar que -algo o alguien- quería que tuviera esta lucecita chapulinosa dentro de mi.
Ah si! pero el punto no era ese (pff, quería todo lo contrario), el punto es que también quiero escribir lo que antes escribía, decir lo que antes decía, hablar.... bueno ya, con eso se entiende jaja. Por este motivo, el día de hoy dejó al humilde lector/es (Adrianzon y Trovator) uno de los poemas que me llegaron enserio.
Los heraldos negros, Cesár Vallejo
Hay golpes en la vida tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios;
como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... ¡Yo no sé! Son pocos, pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas,
o los heraldos negros que nos manda la muerte. Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Estos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. Y el hombre... ¡Pobre hombre!... Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada vuelve los ojos locos,
y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada. Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Y bueno ya, no se porque lo recordé ahora. Pero según el psicoanálisis.... jajajaja.
Gracias y buenas noches (o tardes, o mañanas)

los heraldos negros es fabuloso.. uno deberia tener esos libros a la mano como parte de la vida de uno
ResponderEliminaraunq debo aceptar Vallejo recurre mucho al diálogo con Dios, y eso a veces me aburre..
sabias q yo trabajo en ultrasonido? jeje.. bueno es algo complejo de explicar pero digamos q yo uso ultrasonido para mirar adentro de las vías del tren y busco defectos q puedan llegar a causar algun accidente o fractura del riel =P